martes, 24 de febrero de 2015

Un pintor

Pintor que desde tu cuna,
tu vida es un disparate,
mirando siempre a la luna,
y no echando cuenta en nadie.

Pablo Picasso pintaba,
la nariz y las orejas,
donde le daba la gana.

Un sabio

Que to(do) lo hablaba en sentencia,
yo conocí a un sabio un día;
ejemplos de penitencia,
tizna(d)itos de poesías.

Barato y caro a la vez,
son las cosas de la vida;
la tira y la quie(re)s coger.

El poeta

Cielo y piedra es la sustancia,
que el poeta en verso saca,
buscando comparaciones;
de sus sentidos le manan.

Con una piedra jugué,
y por jugar con la piedra,

con la piedra tropecé.

La razón

A la memoria pregunto,
en viendo contradicción,
a la memoria le apunto,
si no llevo la razón.

La conciencia es la que puede,
qué le habrán hecho a conciencia, 
pa(ra) que en el mundo no quede.

La mentira

Sin quererlo miento y miento,
no encuentro mi condición,
han cambia(d)o tanto los tiempos,
que es pa(ra) esta(r) en contradi(c)ción.

Qué corta la vida humana,
que hasta las piedras cree quieta,

y de corre(r) están gastadas.

La guardia civil

Verde es la Guardia civil,
ca(da) vez que salgo a comer,
corriendo van to(do)s por mí;
¡qué verde, qué verde es!.

Que no tienen que ver na(da)
en mirándose se alejan;
la jambre y la saciedad.

Las piedras

Mirando ni preguntando;
yo vi una vez a una piedra,
que la llevaban rodando,
sin preguntarle siquiera.

Las piedras saben del mundo,
lo que ignoran los profetas;

te lo cuenta en un segundo.